Los mediadores de la Fundación Liliane
  • pertenecen a una congregación u a una organización no gubernamental. La mayoría de los mediadores son profesionales relacionados con el trabajo social, los servicios paramédicos o la educación. En nombre de la Organización Asociada, el mediador actúa como una persona de contacto entre la familia y la Fundación Liliane;
  • son personas que viven y trabajan en los alrededores del niño;
  • visitan a las familias en sus casas;
  • conocen (o investigan) las posibilidades para la rehabilitación, de manera que niños puedan ser remitidos a centros de confianza para rehabilitación médica y social;
  • son mujeres y hombres de diferentes clases sociales, diferentes nacionalidades, diferentes convicciones religiosas;
  • no siempre tienen una formación en el terreno de la rehabilitación, pero sí son motivados a desarrollarse en este terreno.

El papel del mediador
Un niño con discapacidad no solamente necesita ayuda material, sino también cuidado y atención, que quizá son aún más importantes. La Fundación Liliane atiende a los deseos y a las posibilidades del niño individual y quiere ayudar a "aquel niño en particular". En la práctica, la ayuda es diferente en cada caso, pues las circunstancias son diferentes para cada niño. El mediador desempeña un papel crucial en la realización de los objetivos de la Fundación Liliane, que son la ayuda personal a pequeña escala.

Apoyo
Los mediadores se responsabilizan de la tarea para la rehabilitación médica y social de los niños con discapacidad en sus alrededores. Forman voluntariamente la línea directa entre la Fundación Liliane y los niños. Los mediadores integran en su trabajo diario la atención especial para estos niños. Apoyan en sentido moral y práctico a los padres y al niño. Los padres siguen siendo responsables de su hijo; el mediador es un apoyo. Los padres colaboran en la rehabilitación del niño por su dedicación personal. El mediador ofrece apoyo, motivación y una contribución en especie y, de ser posible, económica.

Personal
Los mediadores desarrollan un plan de rehabilitación individual e integral de común acuerdo con el niño y los padres o cuidadores. Para la atención médica (operaciones, consultas a especialistas, fisioterapia, órtesis, muletas, audífonos, medios auxiliares para andar, sentarse o levantarse) se dirigen a los servicios disponibles en los alrededores. Los mediadores siempre tratan de encontrar posibilidades de educación y formación profesional en la zona, para que los niños y jóvenes con discapacidad más tarde puedan independizarse. Para proyectos generadores de ingresos a pequeña escala el mediador investiga la factibilidad económica en el lugar mismo.

Comunicación e información
Los mediadores tienen contacto directo sobre el trabajo con el corresponsal que trabaja en la oficina de la Fundación Liliane en Holanda. Juntos investigan las oportunidades que cada niño tiene para desarrollarse. La Fundación Liliane da mucha importancia a la comunicación con los mediadores y está dispuesta a pensar con ellos sobre los problemas y a apoyarles. El mediador informa regularmente sobre el progreso del niño y justifica el empleo del dinero. La Fundación Liliane da cuenta a sus contribuyentes por medio de un boletín informativo sobre la prestación de ayuda. Cada niño ayudado, los datos personales, el impedimento y los gastos para la prestación de ayuda se registran en la administración de proyectos. Fotos sacadas antes y después de la rehabilitación son muy importantes para las actividades de información de la Fundación Liliane. Un auditor autorizado inspecciona siempre el informe anual de la Fundación.

Atención posthospitalaria
Una tarea importante del mediador es la atención posthospitalaria. El mediador sigue al niño y a los padres para estimular la integración del niño en la comunidad. El mediador también se ocupa de que se adapten los medios auxiliares durante el período de crecimiento del niño. La educación y el apoyo motivador del mediador y otras personas son de gran importancia.